Los niños protagonizaron el primer desfile de Semana Santa
Peñaranda de Bracamonte amaneció vestida de fiesta en la mañana fría del Domingo de Ramos, con ese aire luminoso que anuncia el inicio de la Semana Santa. Desde primeras horas, las inmediaciones de la Iglesia de San Luis comenzaron a llenarse de familias, niños y cofrades, todos preparados para acompañar la tradicional Procesión de los Ramos, organizada por la Hermandad de Cofradías de Semana Santa, junto a la Cofradía de Jesús Amigo de los Niños.
A las 11:00 horas tuvo lugar la citación de los cofrades infantiles, que poco a poco fueron ocupando su lugar con el característico hábito: túnica y zapatos blancos, completados con el tocado blanco adornado con cinta azul o roja, aportando una nota de color y dulzura a la mañana. La presencia de numerosos niños, protagonistas indiscutibles de esta procesión, llenó el ambiente de una emoción especial, acorde con el significado de la jornada.
Pasadas las 11:15 horas se procedió a la Bandición de los Ramos, desde un balcón frente a la ermita de San Luis, y acto seguido dio comienzo la procesión. El paso de “Jesús Amigo de los Niños”, popularmente conocido como La Borriquilla, se puso en marcha ante muchas miradas emocionadas. La escena evangélica, que representa la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cobraba vida en las calles peñarandinas, acompañada por ramos y palmas alzados por los fieles.
El cortejo avanzó por las calles de San Luis e Isabel la Católica, continuando por Cerrajeros hasta llegar a la Plaza de España, donde el ambiente alcanzó uno de sus momentos más concurridos. Desde allí, la procesión prosiguió hacia la Plaza de la Constitución y la Plaza Agustín Martínez Soler, antes de encaminarse hacia la parroquia, completando un recorrido marcado por el fervor y la participación.
Durante todo el itinerario, se respiró un clima de recogimiento sencillo y alegre, propio de esta jornada que abre la Semana Santa. Las palmas, los cantos y la ilusión de los más pequeños fueron el hilo conductor de una procesión que, año tras año, reafirma su carácter cercano y familiar. Ya en el templo parroquial, se celebró la Eucaristía, presidida por el párroco Lauren Sevillano, que habló del acompañamento a Jesucristo no sólo el Domingo de Ramos sino toda la vida y en todas las circunstancias. «No podemos, no debemos, vivir una Semana Santa sólo de flores y cirios encedidos si apagamos la luz de la solidaridad el resto del año. No podemos acompañar a Cristo en la prpcesión y dejarlo sólo en el hermano que sufre», dijo. A este acto religioso asistieron las autoridades locales, el Consejo Rector de la Hermandad y representantes de todas las cofradías de Semana Santa, junto a un públio muy numeroso.
Así, entre tradición y devoción, Peñaranda de Bracamonte dio inicio a su Semana Santa con una de las citas más entrañables, en la que la figura de Jesús Amigo de los Niños volvió a reunir a generaciones enteras en torno a una misma fe y una misma emoción.





